La Parasha Vaishlaj comienza con el mensaje de reconciliación que Iaacov envía a su hermano Esav, en su regreso a la Tierra de Israel. Iaacov informa a su hermano, “Im Laban Garti” – “He morado con Labán.” Rashi observa que la palabra “Garti” en esta frase tiene las mismas letras que “Taryag” – la representación del número 613. Iaacov esencialmente le dijo a Esav, en palabras de Rashi, “He vivido con Labán, pero observé los 613 Misvot y no he aprendido de sus malos caminos”.

Rav Yaakov Ruderman (1901-1987), tomó nota de la redacción aparentemente redundante del comentario de Rashi: “Observé el 613 misvot y no he aprendido de los malos caminos de Laban” ¿Por qué confiesa Iaacov que  “Observó las 613 Misvot” y que no “aprendió de loss malos caminos”? ¿No es lo mismo? ¿Hacía falta singularizar ambas cosas?

Rav Ruderman infiere de las declaraciones de Rashi que, de hecho, es posible encontrar personas  que observan estrictamente todos los 613 mandamientos, pero aun así siguen los “malos caminos” de Laban. Incluso si uno se adhiere a los estándares más estrictos de observación halájica, aún puede comportarse como Labán; es posible que él siga los patrones de comportamiento de la sociedad en la que vive, en otras palabras: se puede cumplir los 613 preceptos y ser cruel, egoísta o altanero. El cumplimiento de la mitzvot es condición necesaria pero no suficiente para el refinamiento de la persona.

Muchas veces  podemos llegar a tropezar, pensando limitadamente las mitzvot sin entenderlas en su verdadera dimensión. Una fiesta puede estar organizada de acuerdo a las leyes de recato en relación a la vestimenta ( mangas  y  polleras largas, por ejemplo) y al mismo tiempo carecer de las mismas leyes en  relación a la ostentación en la decoración y  en los arreglos florales.
Tzniut, recato, no solo está limitado a la vestimenta.

Ahora entendemos el motivo de la aclaración doble por parte de Iaacov.

¿Cómo nos protegemos de estas influencias del “Laban” de hoy?
Ante todo, debemos reconocer que existe el problema, que incluso la comunidad de observantes se ha visto afectada por los efectos de la sociedad moderna. Si nos negamos obstinadamente a reconocer los efectos de esta influencia, posiblemente no podamos siquiera comenzar a abordarla.

Pero en segundo lugar, es crucial para nosotros protegernos a nosotros mismos a través del estudio regular de la Torá. Al involucrar a nuestras mentes y almas en la pureza de la Torá, que no se ha contaminado por las influencias de “Laban” ,nos  fortalecemos a nosotros mismos, de manera de resistir las influencias  continuas que recibimos.  De esa forma,  podremos afirmar como lo hizo Iaacov – “Observé el 613 misvot, y no aprendió de su mal camino”

El desafío es doble,  mantenernos  fieles no sólo a la letra estricta de la Torá, pero también al espíritu de la Torá, en lugar de abrazar el espíritu del “Laban” de hoy.

Esta clase de Tora en castellano esta también disponible en audio y en forma gratuita.

 

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